Metodologías14 técnicas
Cómo mejorar el aprendizaje en el aula a través de la memoria
Explicas, parece que lo entienden y, semanas después, la mitad no se acuerda. Estas técnicas ayudan a que lo aprendido se quede.

Introducción
Seguro que te ha pasado: explicas un tema con calma, en clase parece que lo han entendido y, unas semanas después, buena parte del grupo no recuerda ni por dónde iba. No es que no atendieran. La memoria necesita algo más que escuchar una vez, y lo que enseñamos solo sirve si se queda y pueden usarlo en su día a día.
Aquí tienes 14 técnicas para trabajarla en el aula, ordenadas en cuatro bloques y con ejemplos que puedes aplicar sin cambiar tu programación. No hace falta usarlas todas a la vez: empieza por una o dos.
Qué técnica elegir según lo que necesites
Si tienes poco tiempo, esta tabla te orienta sobre por dónde empezar. Las técnicas se explican con detalle más abajo.
| Lo que buscas | Técnicas que pueden ayudar |
|---|---|
| Que lo aprendido dure más que el examen | Repetición espaciada, práctica |
| Memorizar listas, órdenes o fechas | Mnemotecnia, asociación |
| Entender conceptos abstractos | Imaginación, asociación, actividades con los sentidos |
| Captar la atención del grupo | Humor, gamificación, emoción, curiosidad |
| Que estudien mejor por su cuenta | Técnicas de estudio, herramientas tecnológicas |
Técnicas para fijar la información a largo plazo
Las tres tienen algo en común: dependen del tiempo y de volver una y otra vez sobre lo aprendido.
Repetición espaciada y repaso constante
Consiste en volver sobre la información a intervalos cada vez más largos, en lugar de repasarla toda de golpe. Por ejemplo, retomar un tema al día siguiente, a la semana y al mes. No es una fórmula exacta: lo importante es repartir el repaso en semanas o meses y dejar un hueco entre sesiones. Sin perder clases enteras, puedes dedicar unos minutos al empezar a repasar algo de la semana anterior y volver a incluir esos contenidos en exámenes posteriores.
Práctica
Practicar es lo que convierte lo escuchado en algo que se sabe usar. Los ejercicios, tareas y exámenes sirven para que apliquen lo aprendido. Una idea sencilla: empieza la clase con tres preguntas sobre la sesión anterior, sin nota, y deja que intenten recordarlas antes de darles la respuesta. Si usas pruebas tipo test, tienes pautas en la guía para elaborar exámenes tipo test efectivos.
Técnicas de estudio
A muchos alumnos nadie les ha enseñado a estudiar, y es habitual que se limiten a releer. Enséñales de forma explícita a subrayar con criterio, tomar apuntes y hacer resúmenes. Con adolescentes te servirán estas técnicas de estudio para estudiantes de secundaria, y como apoyo visual, cómo hacer un esquema.
Técnicas para dar sentido a lo que se aprende
Aquí el objetivo es conectar la información nueva con lo que el alumno ya tiene en la cabeza.
Asociación
Consiste en vincular la información nueva con algo que el alumno ya conoce. Cuanto más conecte con su experiencia, más fácil es que se quede. Por ejemplo, para introducir la Revolución Francesa puedes partir de algo que ya viven, como una norma de clase que algunos consideran injusta, y preguntarles qué harían. Luego lo enlazas con lo ocurrido en Francia o con algún hecho o personaje que ya conozcan.
Imaginación
Se trata de crear imágenes mentales que representen la información nueva. Por ejemplo, en la fotosíntesis, pide a tus alumnos que imaginen una planta absorbiendo la luz del sol y convirtiéndola en energía. Después, que lo dibujen. Los mapas mentales también ayudan a convertir ideas en imágenes; te explicamos cómo en crear mapas mentales.
Mnemotecnia
Usa asociaciones mentales para recordar datos sin una lógica evidente, como un orden o una lista. Por ejemplo, para los planetas en orden desde el Sol sirve una frase con sus iniciales: «Mi Vecina Tiene Muchos Juguetes Sin Usar Nunca» (Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno). Un buen ejercicio es que los propios alumnos inventen la suya. Tienes más técnicas en mejora tu memoria con técnicas de mnemotecnia.
Técnicas para implicar al alumno
Lo que engancha se atiende mejor y se recuerda con más facilidad. Estas seis buscan que el alumno deje de ser un simple oyente.
Aprendizaje activo
Consiste en involucrar al alumno en su propio aprendizaje. Puedes pedirle que resuelva problemas, haga pequeñas investigaciones o trabaje en proyectos. Para enseñar a investigar, tienes 7 maneras efectivas de enseñar habilidades de investigación.
Gamificación
Utiliza elementos de juego para motivar: juegos educativos, retos o competiciones. Funciona especialmente bien cuando el juego obliga a recuperar lo aprendido, por ejemplo con preguntas por equipos al cerrar un tema. Cuida que la competición no deje siempre atrás a los mismos alumnos. Si quieres profundizar, mira la guía de gamificación en la educación.
Emoción
Vincular la información con una emoción ayuda a que se recuerde. Por ejemplo, al trabajar la Segunda Guerra Mundial, puedes mostrar imágenes o vídeos que generen emociones en el grupo. Eso sí, con criterio: elige el material según la edad de los alumnos y deja espacio para hablar de lo que han sentido. Para trabajar este aspecto, repasa la importancia de la inteligencia emocional en la educación.
Humor
Un chiste o una analogía divertida capta la atención y hace que el contenido resulte más memorable. Puedes contar un chiste relacionado con el tema o explicar un concepto complejo con una comparación humorística. Un detalle: que el humor sirva a la explicación, y no al revés. Si recuerdan el chiste pero no el concepto, no ha funcionado.
Actividades que implican los sentidos
Cuando los alumnos ven, tocan y hacen, la información se vuelve más tangible. Los experimentos, las visitas a museos y las excursiones son buenos ejemplos. Para empezar, tienes experimentos científicos divertidos para niños.
Curiosidad
Fomentarla ayuda a que los alumnos quieran profundizar. Lanza preguntas abiertas y organiza discusiones y debates que les permitan descubrir ideas nuevas. Una buena pregunta abre más que una explicación; para inspirarte, mira las 5 preguntas poderosas que los profesores pueden hacer a sus estudiantes.
Condiciones que ayudan a recordar
Dos factores que no son una técnica en sí, pero influyen en todas las demás.
Un ambiente de aprendizaje positivo
Un clima en el que los alumnos se sienten seguros ayuda a que participen y retengan lo que aprenden. Puedes crearlo fomentando la colaboración, reconociendo los logros y usando un lenguaje positivo. Tienes más ideas en cómo crear un ambiente de aprendizaje positivo.
Herramientas tecnológicas
Los vídeos educativos, los juegos en línea y las aplicaciones de aprendizaje permiten repasar a su ritmo y practicar recordando. Un cuestionario corto al final de la clase es una forma rápida de hacerlo; aquí tienes cómo crear un Kahoot gratis.
Preguntas frecuentes sobre la memoria y el aprendizaje
¿La memoria es importante para el aprendizaje?
Sí. Sin memoria no hay aprendizaje que se pueda usar: lo que no se recuerda, no se aplica. Eso sí, memorizar no es el fin. Se trata de recordar para poder comprender, relacionar y aplicar lo aprendido.
¿Cómo puedo mejorar la memoria de mis alumnos?
No hay una técnica mágica. Si solo puedes empezar con dos, prueba la repetición espaciada y la práctica, y añade las demás según el contenido. Fuera del aula también influye que los alumnos descansen lo suficiente y se alimenten adecuadamente para que su cerebro funcione bien.
¿Qué técnicas de gamificación puedo utilizar en mis clases?
Juegos educativos, retos y competiciones que involucren a los alumnos y les hagan aprender de forma divertida. También puedes usarla para fomentar la colaboración y crear un ambiente positivo. Tienes ejemplos adaptados a esta etapa en gamificación en educación primaria.
¿Cómo puedo utilizar las herramientas tecnológicas para mejorar el aprendizaje?
Con vídeos educativos, juegos en línea o aplicaciones que ayuden a tus alumnos a retener la información. También puedes usar plataformas en línea para compartir materiales y fomentar la colaboración. Elige las que encajen con el objetivo: si quieres reforzar la memoria, mejor las que piden recordar que las que solo muestran contenido.
¿Es importante fomentar la curiosidad en los alumnos?
Sí. Cuando los alumnos están interesados y motivados, es más probable que retengan la información y la utilicen en el futuro. Además, la curiosidad favorece el pensamiento crítico y la creatividad.
Empieza por una o dos y observa
Elige una técnica de fijación, como la repetición espaciada, y otra de implicación que encaje con tu grupo. Pruébalas durante unas semanas y mira qué cambia en lo que recuerdan. Las demás las irás incorporando según el tema y los alumnos.
